Enfermedades dermatológicas, ¿Qué son?

Enfermedades dermatológicas, ¿Qué son?

En ocasiones, y por el ajetreo diario al que nos tiene acostumbrada la sociedad actual, solemos olvidarnos de la importancia que tiene el cuidado de la piel. Aquí te presentamos algunas de las enfermedades más comunes que podemos padecer.

La piel es el órgano más grande del cuerpo, que sirve como barrera protectora, termorreguladora, sensorial y emocional durante toda nuestra vida. Por eso, aprender a cuidarla es tan importante, estando siempre alerta para mantenerla hidratada y proporcionándole las vitaminas y minerales que necesita para un desarrollo adecuado.

En algunas ocasiones, la piel comienza a presentar trastornos y enfermedades molestas que varían en sintomatología y gravedad. Pueden ser indoloras o presentar dolor, afectando a las personas en su vida cotidiana.

¿Qué es el acné?

Esta enfermedad es la más común y afecta entre un 80% de la población en algún momento de la vida. Se presenta principalmente por la acumulación de células cutáneas muertas, bacterias y sebo que obstruyen los folículos pilosos. Habitualmente se manifiesta en el rostro, el pecho, la espalda y los hombros.

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El acné aparece especialmente durante la pubertad debido al incremento de los niveles hormonales. Aunque generalmente no presenta un problema grave de salud, puede dejar cicatrices que afectan la autoestima, generando estrés emocional y, a veces, aislamiento social entre los adolescentes. Los principales síntomas del acné son

  • Quistes
  • Costras con erupciones en la piel
  • Pústulas
  • Cicatrices en la piel
  • Enrojecimiento alrededor de las erupciones de la piel
  • Espinillas
  • Protuberancias pequeñas y rojas
  • Espinillas negras

Para prevenir y reducir el impacto y las consecuencias de este trastorno se debe tener una excelente higiene en las principales partes que se presenta. Algunas recomendaciones son:

  • Limpiar la cara frecuentemente evitando la acumulación de grasa en las células
  • Aplicar productos dermatológicos recomendados por expertos
  • Secar la piel sin frotarla
  • Evitar consumir alimentos altos en grasa
  • elegir cosméticos que no contentan aceite o grasas en su composición
  • Utilizar protector solar.

¿Qué es la dermatitis??

La dermatitis es un trastorno cutáneo que se debe a una reacción en la piel, causando picazón, hinchazón y enrojecimiento continuo. En un estadio más grave, puede generar que la piel se ampolle, supure, forme costras o se descame. Esta enfermedad puede aparecer a cualquier edad e incluso afecta a los bebés.

Algunas de las dermatitis más comunes son:

  • Dermatitis atópica: Es muy común en las personas y se caracteriza por el surgimiento de hinchazón, picazón y enrojecimiento continuo, haciendo a las personas más sensibles a las alergias. Surge generalmente en la primera infancia, atacando el cuero cabelludo, rodillas, codos, mejillas, y en los adultos afecta las muñecas, codos, rodillas, tobillos, rostro y cuello

Síntomas: varían de una persona a otra:

  • Piel seca
  • Picazón generalmente en horas de la noche
  • Manchas de color rojo o marrón en las manos, pies, tobillos, muñecas, cuello, pecho, párpados, codos y rodillas. A los bebés les afecta principalmente en rostro y cuero cabelludo.
  • Pequeños bultos, que pueden perder líquido y cubrirse con una costra al rascarse
  • Piel escamosa, engrosada, agrietada, en carne viva, sensible o inflamada

Generalmente este tipo de dermatitis comienza antes de los cinco años de edad y extenderse hasta la adolescencia y adultez.

Causas

El eccema está relacionado con una variación genética que afecta la capacidad de la piel para proporcionar protección contra las bacterias, los irritantes y los alérgenos, lo que ocasiona este trastorno. En algunos niños, las alergias a ciertos tipos de alimentos pueden incidir en la aparición de eccemas

Factores de riesgo

Tener antecedentes personales o familiares de eccema, alergia, rinitis alérgica (fiebre del heno) o asma, son los principales factores de riesgo de esta enfermedad.

Complicaciones

  • Asma y rinitis alérgica: Más de la mitad de los niños pequeños con dermatitis atípica contraen estas patologías.
  • Picazón y descamación crónicas de la piel: El trastorno de la piel llamado "neurodermatitis" comienza con picazón en una parte de la piel. Este trastorno puede hacer que la piel afectada cambie de color, se engrose y se vuelva cori?cea.
  • Infecciones de la piel: Perforarse la piel por rascarse repetidamente puede causar llagas abiertas y grietas. Esto aumenta el riesgo de infecciones a causa de bacterias y virus, como el del herpes simple.
  • Dermatitis irritativa de las manos: Afecta especialmente a las personas cuyo trabajo con frecuencia requiere que tengan las manos húmedas y expuestas a jabones, detergentes y desinfectantes fuertes.
  • Dermatitis alérgica de contacto: Esta enfermedad es frecuente en personas con dermatitis atópica.
  • Problemas de sueño: El ciclo de picazón-rascado puede dar lugar a una mala calidad de sueño.

Las personas que padecen esta enfermedad deben:

  • Usar prendas cómodas
  • Lavar la ropa nueva antes de usarla
  • Usar protector solar
  • Bañarse inmediatamente después de haber estado en una piscina
  • No entrar en contacto con químicos
  • Evitar los jabones y fragancias muy fuertes
  • No usar cierto tipo de telas
  • Evitar estar en lugares con mucho humo

  • Dermatitis de contacto: Es la inflamación de la piel causada por el contacto directo con alguna sustancia o por una reacción alérgica a esta. Los síntomas de esta enfermedad se presentan poco tiempo después de la exposición. Cuando es aguda, con compresas frías se puede calmar la picazón, y se debe elegir jabones suaves, humectantes y detergentes sin perfumes y poco fuertes.

     

  • Dermatitis seborreica: Es una afección cutánea que provoca escamas blancas y amarillentas en áreas grasosas como el cuero cabelludo, dentro del oído o la cara. En ocasiones, este tipo de dermatitis puede confundirse con otros trastornos, incluidos la psoriasis, dermatitis atópica o dermatitis de contacto. También se presenta en los adultos en las axilas, alrededor de las cejas y el esternón. El tratamiento de esta enfermedad se realiza con alquitrán, champús médicos, corticoides o antifúngicos tópicos..

¿Qué es la psoriasis?

Es una patología relacionada con el crecimiento demasiado rápido de las células de la piel, manifestándose especialmente en la cabeza, los codos y las rodillas. La piel se inflama crónicamente de forma muy diferente en las personas que padecen esta enfermedad, mientras que las células cutáneas excedentes forman escamas y manchas rojas que causan comezón y, a veces, dolor.

Esta es una enfermedad crónica que suele aparecer y desaparecer, por lo cual el objetivo principal del tratamiento es detener el crecimiento acelerado de las células cutáneas.

No existe una cura para la psoriasis, pero los síntomas se pueden controlar tomando medidas como un cambio en el estilo de vida de quien la padece, además de aplicarse constantemente crema humectante, dejar de fumar y controlar el estrés..

Los signos y síntomas más frecuentes son:

  • Manchas rojas en la piel cubiertas con escamas gruesas y plateadas, pueden ir desde unos pocos puntos de escamas similares a la caspa hasta erupciones que abarcan zonas grandes.
  • Pequeños puntos escamados, principalmente en niños
  • Piel seca y agrietada que puede sangrar
  • Picazón, ardor o dolor
  • Uñas engrosadas
  • Articulaciones inflamadas y rígidas
  • Te dificulta la realización de tareas habituales
  • Te preocupa por el aspecto de la piel

La mayoría de los tipos de psoriasis tiene ciclos, con brotes que duran semanas o meses y que luego disminuyen o incluso desaparecen. Sin embargo, si los signos y síntomas empeoran o no mejoran con el tratamiento, es recomendable buscar asesoramiento médico. Es posible que necesites una medicación diferente u otra combinación de tratamientos para controlarla

Tipos de psoriasis:

  • En placas: Es la forma más frecuente y produce lesiones secas, elevadas y rojas en la piel, cubiertas con escamas plateadas. Las placas pueden producir picazón o dolor, y pueden aparecer en cualquier lugar del cuerpo, incluidos los genitales y la boca.
  • En las uñas: Genera picazón, crecimiento anormal y cambios de color. Las uñas pueden aflojarse y separarse del lecho ungueal, y en los casos graves, pueden astillarse.
  • En gotas: Afecta principalmente a niños y adolescentes, y se desencadena por una infección bacteriana, como la amigdalitis estreptocócica. Se caracteriza por la descamación en forma de gotas en el torso, los brazos, las piernas y el cuero cabelludo, aunque no es tan gruesa como las placas típicas. Puede presentarse como un único brote que desaparece por sí solo o puede haber episodios recurrentes.
  • Inversa: Afecta principalmente la piel de las axilas, la ingle, debajo de los senos y alrededor de los genitales. Causa manchas lisas de piel roja e inflamada que empeoran con la fricción y la sudoración. Las infecciones micóticas pueden desencadenar este tipo de psoriasis.
  • Pustulosa: Es poco frecuente y puede producirse en forma de manchas extensas o en zonas más pequeñas en las manos, los pies o en las puntas de los dedos

Por lo general, se manifiesta con la aparición de ampollas llenas de pus algunas horas después de que la piel se pone roja y sensible. También puede provocar fiebre, escalofríos, picazón intensa y diarrea.

  • Eritrodermica: Es el tipo menos frecuente, puede abarcar todo el cuerpo con una erupción roja y desprendimiento de la piel, a causa de la picazón y los ardor intensos.
  • Psoriásica: Además de la piel inflamada y escamosa, provoca inflamación en las uñas y dolor en las articulaciones, que son típicos de la artritis. Los síntomas varían entre leves y graves, y pueden afectar cualquier articulación. Aunque, por lo general, esta enfermedad no es tan incapacitante como otras formas de artritis, puede provocar rigidez y daños progresivos que, en los casos más graves, producen deformaciones permanentes

Causas:

Se cree que está relacionada con un problema del sistema inmunitario, específicamente con las células T y otros glóbulos blancos del cuerpo llamados neutrófilos. Los investigadores consideran que factores genéticos y ambientales influyen en esta enfermedad.

Normalmente, las células T se desplazan por el cuerpo para combatir sustancias extrañas, como virus o bacterias. En cambio, si tienes psoriasis, las células T atacan las células sanas de la piel por error, como si estuvieran curando una herida o combatiendo una infección.

Las células T hiperactivas también provocan un aumento en la producción de células cutáneas sanas, más células T y otros glóbulos blancos, en particular, los neutrófilos. Este tipo de glóbulos blancos entra en la piel, lo que provoca enrojecimiento y, a veces, pus en lesiones pustulosas. Los vasos sanguíneos dilatados en las zonas afectadas por la psoriasis crean calor y enrojecimiento en las lesiones cutáneas.

Este proceso genera un ciclo continuo en el cual las células cutáneas nuevas se desplazan a la capa más externa de la piel demasiado rápido, es decir, en días en lugar de semanas. Las células cutáneas se acumulan formando manchas gruesas y escamosas en la superficie de la piel; este proceso continúa hasta que el tratamiento detiene el ciclo.

Factores que la provocan:

  • Lesiones en la piel, como un corte o raspón, la picadura de un insecto o una quemadura solar grave
  • Infecciones, como la amigdalitis estreptocócica o infecciones cutáneas
  • Estrés
  • Tabaquismo
  • Consumo excesivo de alcohol
  • Insuficiencia de vitamina D
  • Ciertos medicamentos, como el litio, que se receta para el trastorno bipolar, los medicamentos para la presión arterial alta, como los betabloqueantes, los medicamentos antipalúdicos y los yoduros

Complicaciones

Si sufres psoriasis, corres más riesgo de contraer ciertas enfermedades. Algunas de ellas son:


  • Artritis psoriásica: Puede provocar daño en las articulaciones y pérdida de la función en algunas de ellas, lo que puede ser debilitante.

     

  • Enfermedad de Parkinson: Esta enfermedad neurológica crónica es más probable que ocurra en las personas con psoriasis.
  • Enfermedad renal: La psoriasis grave a moderada se ha relacionado con un mayor riesgo de enfermedad renal.
  • Problemas emocionales: Está asociada a la depresión y la baja autoestima. También podrías aislarte socialmente.
  • Enfermedades oculares: La conjuntivitis, la blefaritis y la uveítis son más frecuentes en personas con psoriasis.
  • Obesidad: Las personas con psoriasis son más propensas a aumentar de peso, posiblemente porque son menos activas debido a su psoriasis.
  • Diabetes tipo 2: Cuanto más grave es la psoriasis, mayor es la probabilidad de contraer diabetes tipo 2.
  • Presión arterial alta: Las probabilidades de tener presión arterial alta son mayores para las personas que padecen psoriasis.
  • Enfermedad cardiovascular: Para las personas que tienen psoriasis, el riesgo de tener una enfermedad cardiovascular es casi el doble que para aquellos que no padecen la enfermedad.
  • Síndrome metabólico: Es un grupo de trastornos, entre ellos, presión arterial alta, niveles elevados de insulina y niveles de colesterol anormales, que aumentan el riesgo de sufrir enfermedades cardíacas.
  • Otras enfermedades autoinmunitarias: Es más probable que la celiaquía, la esclerosis y la enfermedad intestinal inflamatoria llamada “enfermedad de Crohn” afecten a personas con psoriasis.

Leer más: ¿Cómo eliminar el acné y las manchas en el rostro?

No es una afección contagiosa, pero en algunos estudios se evidencia que puede transmitirse de padres a hijos. Existen algunos factores que pueden desencadenar esta enfermedad como:

  • Infecciones bacterianas o virales
  • Aire seco o piel seca
  • Lesiones en la piel como cortaduras, quemaduras, picaduras de insectos, entre otras erupciones cutáneas
  • Estrés
  • Muy poca luz solar
  • Demasiada luz solar

Existen múltiples tratamientos para la psoriasis tanto típicos como sistémicos usándose de forma individual para cada tipo de paciente que padece esta enfermedad.

Estos tratamientos hacen desaparecer las placas de psoriasis pero no curan la enfermedad y cuando esta es crónica no se debe dejar el tratamiento debido a que al cabo de un tiempo puede volver a desarrollarse.

Recuerda que, para todas esas afecciones, la medicina alternativa cuenta con tratamientos efectivos, como la sueroterapia, la acupuntura y los medicamentos homeopáticos. En Flebosalud podemos ayudarte, contáctanos.

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By |2025-01-17T21:47:39+00:00septiembre 25, 2020|News|0 Comments

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